Tengan todos un muy buen día, en esta
oportunidad es un grato honor dirigirme a ustedes de la siguiente manera:
Albert
Einstein dijo una vez: “Todo el mundo es un genio, pero si juzgas a un pez por
su habilidad para trepar un árbol, vivirá toda su vida creyendo que es
estúpido”.
El
sistema educativo de hoy en día intenta obligar a los peces a trepar árboles y
montañas, para luego hacerlos bajar; y además de eso, hacen que corran una
maratón de 10 kilómetros, ¿está orgulloso el sistema actual de esto?, ¿está
orgulloso de convertir a millones de estudiantes en robots que hacen todo de
manera mecánica?, ¿está orgulloso de forzar a los jóvenes a hacer cosas que no
quieren y no les gustan?.
La
educación de hoy en día no es para nada una educación efectiva, solo busca
mecanizar al estudiante, matar su creatividad, su individualidad, su autonomía
como persona, explotándolo intelectualmente en lugar de desarrollarlo como
persona.
Pensemos por un momento en el desarrollo que ha tenido la humanidad, en el último siglo hemos tenido infinidad de avances en diversos ámbitos de la sociedad:
Pasamos
de usar carruajes con caballos a tener todo tipo de automóviles para
desplazarnos de un lugar a otro, pasamos de tener teléfonos fijos del tamaño de
un botiquín a tener celulares de alta tecnología, pasamos de tener computadoras
de gran tamaño y sin mucho espacio de almacenamiento a tener microchips que
almacenan grandes cantidades de información.
Pero,
¿Y la educación?, hace más de un siglo la educación consistía en salones con
docentes que se paran al frente a hablar y estudiantes que se sientan a
escuchar la clase. ¿Hay alguna diferencia hoy en día?, puede que sí, que
existan herramientas que se utilicen y faciliten el aprendizaje, pero la
esencia es la misma, y lastimosamente en más de un siglo nada ha cambiado.
A
pesar de esto, el sistema sigue diciendo que prepara a los estudiantes para el
futuro, pero ¿Nos preparan para el futuro, o nos preparan para el pasado?
Si
vemos nuestro pasado, hace años en la revolución industrial se entrenaba a las
personas para trabajar en líneas de producción en fábricas, por eso se enseñaba
a los estudiantes a alzar la mano para hablar, a necesitar un descanso para
comer y así pasar ocho horas al día haciendo y pensando lo que el superior
quiere que hagan o piensen.
En
aquella época todo era distinto, pero hoy no necesitamos robots sin
razonamiento propio, el mundo ha progresado, ahora se necesitan personas
creativas, innovadoras, críticas, independientes, con la habilidad de
relacionarse y conectarse con personas alrededor del mundo.
Todas las personas somos diferentes, con características únicas, no existen dos personas iguales y cada persona es un mundo. Entonces, ¿Por qué el sistema intenta estandarizarnos, como si fueran un molde para hacer galletas? Las cosas no son iguales para todos, cada uno de nosotros tiene capacidades y necesidades diferentes a los demás.
Les
pregunto, ¿Qué pasaría si un doctor receta exactamente la misma medicina a
todos los pacientes?, El resultado sería una catástrofe, las enfermedades de
algunos se curarían pero las de otros solo empeorarían, lo mismo pasa con la
educación, ¿podemos esperar resultados positivos si hacemos lo mismo con todos
los jóvenes? Se observa claramente la negligencia educacional, donde el docente
se encuentra con distintos jóvenes, distintos problemas, distintas necesidades,
distintos talentos, distintas fortalezas, ¿y pretende enseñarles las mismas
cosas de la misma manera?
Pero el problema no son los docentes, el problema es el sistema. El docente tiene en sus manos el educar a los jóvenes para su futuro, este trabajo debería de ser considerado el trabajo más importante para el desarrollo de la sociedad; sin embargo es lo contrario, se le desvalora, se habla mal de ellos y son mal pagados con la excusa de decir “se le paga lo necesario”, no es de extrañar que entonces a los jóvenes se le enseñe también “lo necesario”.
Un
docente debería de ganar lo mismo que un ingeniero, que un político, que un
doctor. Puede que un doctor pueda salvar la vida de un niño, pero un gran
profesor puede llegar al corazón de ese niño y guiarlo, ayudarlo a encontrar su
vocación, a encontrar su sentido en la vida.
Los docentes tienen una enorme relevancia en el desarrollo personal e intelectual de los estudiantes, aun así se les critica mucho, cuando no son el problema, ellos solo trabajan en un sistema sin muchas alternativas u oportunidades, donde son regidos por políticas y estatutos hechos por personas de las cuales la mayoría nunca ha enseñado en su vida, que solamente tienen una vaga idea de educación y piensan que con trabajos y exámenes estandarizados se puede enseñar, piensan que por poner una pregunta con múltiples respuestas pueden determinar el éxito en el aprendizaje de una persona.
Bill Gattes, hombre más rico del mundo dijo en una entrevista: “Yo fallé en algunos exámenes, pero mi compañero pasó todo. Ahora él es un ingeniero de Microsoft y yo soy el dueño de Microsoft”. Aprobar un examen no es aprender, las calificaciones no definen la inteligencia de una persona, la definen sus acciones.
Freferick J. Kelly, el hombre que invento los test estandarizados dijo: “Estos test están demasiado poco desarrollados para ser utilizados y deberían abandonarse”, sin embargo a día de hoy siguen en uso y considerándose la mejor alternativa de evaluación.
Tal
vez al escuchar esto no podamos poner nuestra confianza en la escuela, pero podemos
confiar en las personas, al mejorar la educación nos estamos deshaciendo del
espíritu escolar y dando paso al espíritu de cada uno de los estudiantes, que
los motive a salir adelante, que los motive a ser mejores, que los motive a
aprender.
La
ciencia, el lenguaje y las matemáticas son importantes, pero no son más
importantes que el arte, la cocina, o muchos otros dones que tienen las
personas. Todos tenemos derecho a una oportunidad, si tenemos diferentes
talentos merecemos que se les den igual importancia que a los de los demás.
En países desarrollados como Finlandia, Corea, Japón, esto dejó de ser un sueño, se tienen días de escuela más cortos, mejores condiciones de estudio, se enseña en el aula y los deberes son inexistentes, buscan crear entre los alumnos un sentido de colaboración y no de competición; gracias a esto, ellos tienen los mejores resultados en educación a nivel mundial.
Los
estudiantes son el 20% de la población pero son el 100% de nuestro futuro, los
estudiantes necesitamos un sistema que nos brinde el apoyo para cumplir
nuestros sueños, nuestras metas, un sistema que brinde oportunidades de
superación para los jóvenes, un sistema donde los jóvenes podamos
desarrollarnos adecuadamente haciendo las cosas que nos gustan, en las que somos
buenos, los jóvenes necesitamos un sistema que nos ayude a ser únicos.
Este
sería el sistema educativo ideal, el sistema que el mundo necesita, para tener
el mundo que necesitamos, un mundo donde los peces naden libremente, un mundo
donde los peces no estén obligados, a trepar árboles.
Muchas
gracias por su atención.
